- Por fin, lo he decidido, esta noche a las dos de la madrugada, me suicido - dijo con un golpe seco en la mesa-. No quiero que me moleste nadie advirtió. Dejaré la nota cerca de la ventana para que la lean todos, y sepan porque me suicido - bebió el último trago de vino se limpió la boca, miró por última vez a todos, abrió la puerta y se marchó. Nadie más lo volvió a ver hasta pasado un tiempo. Apareció convertido en Mariposa. Realmente no era un suicidio pero él así lo entendió.





Cuando nos transformamos en cosas que no somos nos suicidamos un poco...
cuando dejamos de pensar en los demás como personas, nos suicidamos como seres humanos...
cuántos suicidios ¿verdad?
-----------------
¡Aguanten los librepensantes!